Los psicólogos también lloramos

     Recuerdo la primera vez que lloré mientras atendía a un paciente; han pasado ya veintitantos años de aquel extraño día. Era un muchachito de escasos diecinueve años. Inteligente y con un maravilloso sentido del humor, sin embargo ese día no se lo veía animado como otras veces. Ya había perdido parte de la …